19 abril, 2023

Importante avance científico para síntomas de estrés y ansiedad

Todo partió con los estudios de asociación del genoma completo (GWAS), respaldados por el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano de Estados Unidos (NHGRI), los cuales han sido claves para descubrir los factores de riesgo genético en algunas enfermedades y, en este caso, para determinar si las personas son propensas a los síntomas de estrés y ansiedad.

Por esto, la empresa Mendel Brain estudió los GWAS para desarrollar un análisis genético, que actualmente posee 54 características de la psicología humana. Asimismo, entre las variaciones genéticas, identificaron dos grupos de personas: las que tienen características ansiosas y las que no.

El descubrimiento mencionado se da en un contexto mundial, en el cual la salud mental es protagonista de la vida cotidiana de las personas, sobre todo después de la llegada del Covid-19. Sin ir más lejos, según un informe científico publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante el primer año de la pandemia las personas con síntomas de ansiedad y depresión aumentaron un 25% en todo el mundo.

Asimismo, otro estudio de la revista The Lancet determinó que en 2022, y a nivel mundial, ya había 53 millones de personas con depresión severa y otros 76 millones con trastorno de ansiedad.

Por su parte, Manuel Pérez Alonso, profesor de genética de la Universidad de Valencia y socio-fundador de Mendel Brain, dijo a BBC Mundo que han tenido “un avance tecnológico muy importante, que ha sido el abaratamiento de la secuenciación de ADN para acceder a la información genómica. La reducción de costos ha sido espectacular.

Ha habido también una explosión en el desarrollo de herramientas informáticas de última generación, que permiten procesar gran cantidad de datos, así que la combinación de estos factores ha llevado a una explosión de información y ha hecho que lo que antes eran estudios muy complejos ahora sean relativamente sencillos».

 

¿Cómo se realiza un GWAS y cómo se interpretan los resultados?

Un estudio de asociación de genoma completo se realiza con un gran número de personas, que padecen una patología y otras que no la poseen. Por ejemplo, con trastornos psicológicos, que derivan en síntomas de estrés y ansiedad.

Entonces, con la ayuda de las nuevas tecnologías en informática y la administración de un sinnúmero de datos de cada persona, los expertos comienzan a buscar en todo el genoma con el uso de polimorfismos de nucleótido simple (SNPs) hasta que encuentran pequeñas diferencias.

En esta tarea los científicos deben ser cautelosos para no seleccionar falsos positivos. Sin embargo, la investigación no culmina aquí porque la búsqueda arroja otros resultados, que muchas veces agrupan a un número de genes candidatos y no sólo uno. 

De esta manera trabaja Mendel Brain, que además respalda su servicio en más de 150 artículos científicos, que dan cuenta de las variaciones genéticas asociadas a una mayor vulnerabilidad o propensión a padecer alguna enfermedad o trastorno psicológico en las personas.  

Los tests de Mendel Brain entregan no sólo una puntuación genética, sino que también indican, por ejemplo, cuántos de los síntomas de estrés y ansiedad están regulados por la genética. 

Cabe mencionar que en todo momento se consideran factores que influyen en la manifestación de estas patologías, como la genética, el ambiente y el entorno en el que se desenvuelve la persona.

Según Pérez Alonso, «hace dos décadas hubo un debate similar cuando se pensaba que dar a conocer a una persona su riesgo de sufrir cáncer era, de alguna forma, condenarla a vivir en sufrimiento. Pero hemos visto que no es así. 

Si me informan que tengo un mayor riesgo, por ejemplo, de melanoma hereditario, voy a ser más cuidadoso a la hora de tomar el sol y ante cualquier duda visitaré al dermatólogo. 

En el caso de la psicología ocurre una cosa similar. Si una persona sabe que tiene un riesgo más alto que la media de tener estrés o ansiedad, va a tomar especial precaución de no acumular demasiadas tareas y de luchar contra el estrés de una forma más activa», explicó al medio digital, planteando los beneficios de saber si una persona es propensa a tener síntomas de estrés y ansiedad.

 

La saliva fue la clave de los hallazgos científicos

La secreción más común que tenemos es la saliva, compuesta en un 99% por agua y un 1% restante por minerales, moléculas orgánicas y amilasa. Sin embargo, también es muy valiosa porque es muy útil para la detección de enfermedades.

Por ejemplo, con muestras de saliva se puede diagnosticar el cáncer o la diabetes en sus comienzos, enfermedades autoinmunes y hasta trastornos neurológicos. 

No obstante, en el terreno psicológico, Mendel Brain lleva la delantera gracias al uso de la tecnología.

Y a ti, ¿qué te parece?, ¿pagarías por los tests de esta startup para saber si eres propenso a los síntomas de estrés y ansiedad? Te invitamos a revisar más noticias como esta AQUÍ.