20 agosto, 2021

¿Qué es la bioeconomía? La solución a un difícil momento ecológico

El sobregiro que sufre la tierra a nivel ambiental obliga a tomar decisiones y medidas. Expertos apuntan a esta como una alternativa viable y efectiva. Conoce más detalles.

El planeta sufre lo que se llama un “sobregiro ecológico” y una sobreexplotación que preocupa. De todas formas, esto parece tener una solución, en la denominada bioeconomía, un sistema que pretende aportar en este problema. ¿De qué se trata? Acá te lo contamos.

El concepto de bioeconomía

 

50 países ya han adoptado este sistema, que nace principalmente del consumo y producción de derivados de recursos biológicos, por ejemplo, utilizar abejas como forma de polinizar en vez de agroquímicos tan comunes en estos tiempos.

 

Lo que busca la bioeconomía es generar una revolución a nivel económico, que incluye los desechos de biomasa generados en producción y consumo. Este concepto es visto como una forma efectiva de retrasar ese sobregiro de la tierra, aprovechando la tecnología, pero también los conocimientos que permiten la transformación de recursos biológicos.

 

De esta forma, la bioeconomía entrega contribuciones claves en el proceso de lograr garantizar pautas de consumo y producción basadas en la sostenibilidad; tan necesarios hoy en día.

 

Chile y la bioeconomía

 

Dentro de esos 50 países que ya adoptan el sistema de bioeconomía, Chile no está presente y no cuenta tampoco con una estrategia específica sobre el tema. El problema está, según expertos, que somos uno de los países más industrializados de la región y urge adoptar medidas al respecto con un modelo bioeconómico, que a la vez entregará grandes beneficios.

 

Según una publicación de Cepal, “América Latina es una región mega biodiversa”, donde menciona zonas desérticas como el norte de Chile y la Patagonia en nuestro sur. Por lo mismo, aseguran que hay un “alto potencial para la producción de biomasa”.

 

Por esto y más, es sumamente importante que la región se sume en este desafío de bioeconomía, y en esa línea Chile puede ser un pionero al respecto y cuenta con las opciones para serlo.

 

De todas maneras existen limitaciones, como son barreras regulatorias por ausencia de marcos normativos, procesos regulatorios que son complejos e incompatibilidad con los productos convencionales que encontramos hoy con los bioproductos que son similares. A esto se suman barreras a nivel de mercado, capacidades tecnológicas, innovadoras o de recursos humanos, limitaciones de tipo económico e incluso falta de conocimiento acerca de las oportunidades y beneficios que entrega la bioeconomía.